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Salto violento

Hablo con los muñecos de cera,
responden, todo responde ya
con un corazón de cirugía conectada.

Ya es imposible la soledad o la locura, tienes
a un robot jurándote amor/sudor/confort.

Y yo hablo y me empeño en la ternura de la piel rasgada,
hablo y me empeño en los muñecos de cera
que no responden,
que no tienen permiso
para salir del museo.

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