Estoy pagando yo
tu autocuidado
Tu SPA en la isla que dinamitó el puerto,
la terapia de incendiar las naves para aligerar el peso,
este balneario acomodado a tu medida
donde cabemos como toalleros.
Tu mala gestión, tu agotamiento,
que no hayas puesto límite en tu vida
y que hayas decidido que sea conmigo
el banco de pruebas para empezar a hacerlo.
Esa factura corre de mi cuenta.
La del laboratorio de bombas de amores
y la de calculé mal que para recibir
no bastaba un lo siento me retiro.
Anota todo el coste, que yo invito.
Perdiste ética, ¿ganaste paz?
Que sea gratis para ti no significa
que no te estés equivocando.