No te quiero como quiere todo el mundo,
ni siquiera como crees que yo te quiero.
No te quiero con el alma o con el cuerpo,
con la mente, los tobillos o los dientes.
No te quiero como madre o como hija,
como esposa, como amiga, como nada.
Yo soy diferente a todo
lo que hayas conocido hasta el momento.
No es amor de manos o de juegos o de armas.
Eres tú quien soy yo y quien te quiere,
es tu idea de amarte por debajo.