Me estoy quedando sin palabras
-sin tiempo a veces a veces sin ideas-
para completar la vuelta de la victoria
alrededor de ti.
Cuando llego al cénit de tus sentidos
apago los interruptores porque chisporrotean.
Cuando calo que atravieso,
pongo secadores y linternas,
difumino.
Les doy a los otros
lo que quisiera darte a ti.
Les doy a los otros
exactamente lo que a ti te he dado
para poner la balanza de mi parte,
para que el daño no se note tanto.