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Contar leyendas

Deja que el barco se hunda, déjalo
ir lentamente o de golpe hasta el fondo.
No grites, no arríes, no achiques.

Estaba condenado desde antes
del vuelco, el iceberg o la tormenta.

Fuiste buen marinero, hiciste
lo que tocaba cuando tocaba.

Ahora solo puedes organizar
viajes turísticos a las ruinas,
contar leyendas, cobrar entradas.

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