Un niño rasca la herida de su rodilla, la hurga
aunque sabe que no debería, que se infecta,
pero le molesta su existencia,
le puede la curiosidad, y arranca la costra.
Allí, un agujero negro, un portal dimensional,
un verso manido tipo
«un universo en la herida». Básico.
Entra dentro.
Quién le espera ahí.
Qué significa entrar ahí.
Qué aventura le llevará a salir hecho hombre,
qué penurias, qué alegrones, qué materia condensada.
Qué futura copia de la copia imitará entre risas.
Días recorre la galaxia dentro de su rodilla,
no hay conejos con relojes,
Lo que hay son:
padres, mentiras, compromisos, hambre.
Aún no se sabe cómo acaba esto,
posiblemente en muerte, o en empate.