Cuando firmes un contrato
acércate con libertad y cabeza alta.
Para trabajar, habitar, unir o destruir
no vengas en nombre de otro.
En posesión de tus facultades, acuerda.
Si traes sogas de otras vidas,
la ventanilla no es esta.
Cuando firmes un contrato
acércate con libertad y cabeza alta.
Para trabajar, habitar, unir o destruir
no vengas en nombre de otro.
En posesión de tus facultades, acuerda.
Si traes sogas de otras vidas,
la ventanilla no es esta.